Ácido láctico (AHA) en cosméticos antiedad y reparadores

Recuerdo mi primera intrusión con el ácido láctico cuando tenía unos 20 años. En ese entonces, tenía la piel grasa y algo acnéica (cosa que a fecha de hoy todavía no ha cambiado) y no se me ocurrió nada mejor que aplicarme cada noche, crema de leche o nata líquida a modo de limpiador/mascarilla para la piel. Un remedio eficaz y barato que me ayudó a limpiar/mejorar el aspecto de mi piel durante una temporada (hubo otros peros..). Mi dermátologa de ese entonces, me comentó que el ácido láctico de la nata era lo que me había ayudado a mejorar el tono de mi piel. Sin duda alguna.